Preguntas Frecuentes
Puedes encontrar la medida correcta en el manual de tu vehículo o directamente en el lateral del neumático actual (Ejemplo: 205/55 R16).
Ejemplo de lectura del flanco del neumático.
Utilizar la presión incorrecta acorta drásticamente la vida útil del neumático:
- Presión correcta: Garantiza un desgaste uniforme de la banda de rodamiento.
- Presión alta: Provoca que el neumático se abombe, generando un desgaste prematuro en el centro.
- Presión baja: Hace que el neumático se aplaste, causando un desgaste excesivo en los laterales.
En Argentina, la Ley Nacional de Tránsito 24.449 y la Resolución 1027/2009 de la CNRT establecen que la profundidad mínima del dibujo debe ser de 1.6 milímetros en toda la banda de rodamiento. Por debajo de ese valor, el vehículo no puede circular legalmente.
- Entre 1.6 mm y 3 mm: Es legal, pero el neumático ya pierde prestaciones críticas con lluvia. Se recomienda el reemplazo.
- Menos de 1.6 mm: Cambio obligatorio inmediato.
Si querés comprobar el desgaste llego a su limite de 1.6 mm en casa sin herramientas especiales, tenés dos métodos rápidos:
- Método 1 - Testigos TWI: Buscá las siglas "TWI" en el lateral del neumático. Te indicarán dónde están los pequeños relieves en el fondo del surco. Estos relieves miden exactamente 1.6 mm; si el dibujo llega a ese nivel, hay que cambiar la cubierta.
- Método 2 - La moneda de $1: Colocá una moneda de 1 peso argentino de canto en el surco más profundo. Si lográs ver el borde superior completo de la moneda, significa que la profundidad está por debajo de los 1.6 mm legales.
Por lo general, muchos conductores prefieren colocarlos adelante para tener un mayor control sobre la tracción, la dirección y la capacidad de frenado primario del vehículo, especialmente en el uso urbano. Sin embargo, los expertos en seguridad vial recomiendan colocarlos atrás para evitar que la cola del auto derrape (sobreviraje) en caso de una frenada brusca en piso mojado, ya que el eje trasero no se puede controlar con el volante.
Es obligatorio balancear cada vez que se monta un neumático en una llanta porque ni el neumático ni la llanta tienen una distribución de peso absolutamente perfecta de fábrica. Al unirlos, esas mínimas diferencias de gramos crean un centro de gravedad descentrado. El balanceo corrige esto colocando pequeños contrapesos de plomo en la llanta para asegurar que el conjunto gire de manera uniforme, sin "saltar".
Además de cuando cambiás los neumáticos, debés balancear en estos casos:
- Si sentís vibraciones: El síntoma más claro de falta de balanceo es que el volante (o incluso el asiento del auto) empieza a vibrar al circular a ciertas velocidades, usualmente entre los 90 y 120 km/h.
- Después de reparar una pinchadura: Al desarmar la cubierta para emparcharla y volver a inflarla, su posición exacta respecto a la llanta cambia y el parche suma peso, perdiéndose el balanceo original.
- Por mantenimiento preventivo: Se recomienda revisar el balanceo cada 10.000 km, aprovechando el momento de la rotación de neumáticos.
- Si se pierde un contrapeso: A veces, por golpear un pozo muy fuerte o por un lavado a alta presión, los plomos adheridos a la llanta pueden desprenderse.
La presión exacta siempre la dicta el manual de tu vehículo o la etiqueta pegada en el marco de la puerta del conductor. Sin embargo, a modo de guía general para el uso diario en ciudad y sin carga, los valores recomendados suelen ser:
- Autos chicos y medianos (Sedán/Hatchback): 30 a 32 libras (PSI).
- SUVs y Crossovers: 32 a 35 libras (PSI).
- Camionetas (Pick-ups) vacías: 35 a 40 libras (PSI). (Nota: Si se carga la caja al máximo, la presión trasera suele elevarse sustancialmente según indique el manual).
Si vas a salir a la ruta a altas velocidades o llevas el auto muy cargado (con equipaje y pasajeros), es recomendable aumentar la presión entre 2 y 3 libras extras sobre tu valor habitual. Esto reduce la flexión del neumático, disminuye la fricción y evita el sobrecalentamiento, mejorando la seguridad.
Por normativa, la goma del flanco no se repara, se reemplaza el neumático. De hecho, cualquier reparación o abultamiento lateral es motivo de rechazo definitivo inmediato en la Verificación Técnica Vehicular (VTV).
Recomendamos hacer una inspección visual 7 a 15 días antes de tu turno.
Causales de Rechazo Definitivo (no pasás):
- Profundidad del dibujo menor a 1.6 mm en cualquier punto.
- Cortes laterales donde se vea la carcasa interna o las telas.
- Abultamientos ("bolitas") en el flanco.
- Reparaciones vulcanizadas o parches en el flanco.
Si vas a cambiar neumáticos justo antes de la VTV, hacé siempre la alineación. Un auto desalineado produce un desgaste disparejo que el técnico puede notar enseguida, aunque las cubiertas sean nuevas.
Sí, es completamente posible. La alineación es un ajuste milimétrico de la geometría de la dirección y la suspensión.
Si el vehículo sufre un impacto brusco —como caer en un pozo profundo, golpear fuertemente contra un cordón o pasar un lomo de burro a alta velocidad—, los ángulos del tren delantero pueden alterarse y desalinearse de forma inmediata, incluso si el trabajo de alineación se realizó ese mismo día.
Además de los golpes, cualquier modificación posterior, daño por accidente o el reemplazo de piezas estructurales del tren delantero (como bujes, rótulas o extremos de dirección) hará que se pierdan los valores calibrados, obligando a realizar una nueva alineación para evitar el desgaste prematuro e irregular de los neumáticos.
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